miércoles, 12 de febrero de 2014

Calle Pandrossou, Atenas



La primero que hice al desembarcar en Atenas, fue ir en busca de la calle del poema de Gil de Biedma: Pandrossou. Sentí la emoción de los versos revisitados en su escenario original, y pude comprobar que la calle olía “a cocina y a cuero de zapatos” y que bullía también aquel verano, a primera hora de la tarde. Entendí que el poeta amara la vida de repente, al cruzar esa calle. Yo también la amé, después del largo y ventoso periplo por Sérifos, la isla de los cíclopes:


LA CALLE PANDROSSOU

Bienamadas imágenes de Atenas.

En el barrio de Plaka,
junto a Monastiraki,
una calle vulgar con muchas tiendas.

Si alguno que me quiere
alguna vez va a Grecia
y pasa por allí, sobre todo en verano,
que me encomiende a ella.

Era un lunes de agosto
después de un año atroz, recién llegado.
Me acuerdo que de pronto amé la vida,
porque la calle olía
a cocina y a cuero de zapatos.

Jaime Gil de Biedma


jueves, 16 de enero de 2014

Antología digital Palestina (volumen III)



                                                                      Ilutración de Imad Abu Shtayyad




“Cuando os pido que escribáis más libros, os insto, pues, a que hagáis algo para vuestro bien y para el bien del mundo en general”. “La realidad parece ser algo muy caprichoso, muy indigno de confianza: ora se la encuentra en una carretera polvorienta, ora en la calle en un trozo de periódico, ora en un narciso abierto al sol. Ilumina a un grupo en una habitación y señala a una palabras casuales.” Así hablaba Virginia Woolf en “Una Habitación Propia”. No andaba descaminada. De ahí, de poseer un cuarto propio, se deriva el casi completo bienestar físico, psíquico y moral preciso para desarrollarnos como personas y habitar con desenvoltura y alegría el mundo. Hablaba también de la libertad intelectual, volviendo a atinar de pleno esta magnífica escritora adelantada a su época. Esta libertad, han querido abanderarla tod@s y cada uno de l@s autores que aparecen en este III volumen artístico-poético dedicado a Palestina, y que sin descanso y entusiasmo viene recopilando con entrega Xabier Susperregi. Libertad ejercida desde la íntegra responsabilidad de la conciencia. Intentar traspasar cualquier muro que encierra, aísla, aniquila o apresa, no es jamás una tarea infecunda, significa empuñar una ética rebelde contra el abuso consentido del poder y la impunidad más insufrible, propiciando un comienzo de dignidad y solidaridad que no puede cuestionarse.



                                     (Fragmento del prólogo por Ana Patricia Santaella Pahlén)

Selección de los poemas: Xabier Susperregi y Ana Patricia Santaella Pahlén
Para ver la antología digital completa, pichar aquí:

http://www.calameo.com/read/0030604173708e36d9abc

(Colaboro con un poema en la pag. 22)

viernes, 10 de enero de 2014

Sahara



La poeta del fusíl

El Sahara no es Agadir
ni Casablanca
es sólo el Sahara,
un pueblo que aspira a su libertad
y tras ella lleva un siglo.
                LJADRA MINT MABRUK

Ljadra es un poeta octogenaria.
En su rostro curtido hay acacias y arados.
La escarcha digna de los campamentos
germina por su frente y hace hueco en sus cejas.
Canta las epopeyas de un ayer
en que los guerrilleros cabalgaban
a lomos de camellos por la liberación.

El orgullo de un pueblo no se mide en el limo
ni en las lomas oscuras de poniente.

Este pueblo es la duna que lo envuelve
y el gesto de evocar una morada.
En la ruta hacia el Sur no quedan jaimas
ni huellas de ganado.

Bajo el sol y el adobe y el salitre
canta para que un día le otorguen la abundancia.

                                                                                                     © Verónica Aranda
Poema incluido en la antología digital ilustrada “Mil y un poemas saharauis III”, recopilada por Xabier Susperregui. Se puede leer la antología completa pinchando en este link:

sábado, 21 de diciembre de 2013

Haikus invernales

           
                                                                  © Foto: Verónica Aranda
 
Solsticio de invierno, 21 de diciembre
 
 
         I
Atravesando
bosques de arbustos rojos
llego al glaciar.
 
             II
Campos de escarcha.
En el zurrón del nómada
su carta astral.
 
         III
Bajo la nieve
el zorro colorado
se desorienta.
 
      IV
Frío polar.
Las tortugas se apilan
formando torres.
 
        V
Día de invierno.
         Del bolsillo del músico          
         cae una nuez.
                    
                                      ©Verónica Aranda
 
 
 

 


martes, 10 de diciembre de 2013

Presentación de "El descanso del viento"






Ana Martín Puigpelat despliega la amplia simbología del viento en su último poemario, A propósito del viento. Estamos ante una poética que transita el proceso de fermentar la harina, tan alquímica como sensorial. Una poética de lenguaje medular, depurado, donde además de la palabra, cobran relevancia los espacios en blanco y el ritmo interno de cada poema, que tiene su propia respiración. En todo el libro se da una textualidad telúrica, donde se personifican las fuerzas elementales. Así, un viento humanizado en la promesa de los días va cobrando protagonismo a medida que avanza el poemario. Entre las connotaciones que tiene el viento para la autora, está la inocencia, el sosiego y cierto carpe diem como reflejan los siguientes versos: acostumbrarse al viento cotidiano/ reprocharle distancias al futuro.

Según Juan Eduardo Cirlot, “la luz, el vuelo, la ligereza, así como también el perfume y el olor, son elementos en consonancia con el simbolismo general del aire.” Dichos elementos están muy presentes en el libro y la poeta, a través de una técnica impecable donde no faltan los juegos de palabras y las sinestesias, nos transmite esa sensación de levedad, de levitación desde los aposentos de aire.

                                                                                                      © Verónica Aranda

                                                                                 (Fragmento del prólogo del libro)

Os dejo un par de poemas del libro, que presentamos el jueves, a las 19.30h en la sala El Trovador junto con el poemario de Aitor Francos, Los vínculos del extraño. Ambos acaban de salir en la colección El Levitador de la editorial Polibea.


Me someto al capricho del viento y procuro no confundirme con las semillas, diminuto insecto volador, dios enamorado de abdomen y alas de encaje, igual que este palpitar de seda por el tacto, acaricio el vértice externo de la hierba.

 La solución a tanta miseria es rendirse al dictado de los sueños.

Sabe el viento que es noviembre y pinta de amarillo el álamo de la esquina. Yo naufrago letras en el paladar y el sol bruno mancha de alabastro el cáliz de mis huellas dactilares para contar los días de la espera. Hay un pulso que dicta a razón del mar y otro tímido y hambriento que busca tu olor a cada hora.

Si gira este planeta sin descanso me uno a la constancia.






   © Ana Martín Puigpelat

                                                           (Editorial Polibea, 2013)














martes, 3 de diciembre de 2013

Gran Hotel París (Oporto)



                                                                                Fotos: Alicia Andrés


         
Manuel de Freitas
       
  III  (Grande Hotel de Paris)

para a  Inês Dias

A morte, claro. Existem porém

dias grandes, irredutíveis a versos,

em que a indecisão da luz

nos açoita de felicidade.

 

São dias raros, futuras

imagens do nada, o suficiente

para que a palavra amor substitua

o primeiro cigarro da manhã.

 

Chegámos tarde. O quarto 203

trazia-me de novo o teu corpo.

E até a música dos sinos

vinha deitar-se connosco.

 

© Manuel de Freitas

 Telhados de Vidro n.º 3 [Último poema do tríptico Passeio Alegre]. Lisboa, Averno, 2004, p. 44.

 

 
            III (Gran Hotel de París)

                                           para Inês Dias

                       
La muerte, claro. Existen sin embargo

días grandes, irreducibles a versos,

en los que la indecisión de la luz

nos azota de felicidad.

 

Son días raros, futuras

imágenes de la nada, lo suficiente

para que la palabra amor substituya

al primer cigarro de la mañana.

Llegamos tarde. La habitación 203

me traía de nuevo tu cuerpo.

Y hasta la música de las campanas

venía a tenderse con nosotros.

 

© Traducción: Verónica Aranda

 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tango en Buenos Aires


                                                                                      Fotos: Alicia Andrés


Francisco Jose Viegas  (Vila Nova de Foz Coa, 1962)



Meia-Noite de Buenos Aires


Os bailarinos de tango vieram de Mendonza e de Santa Rosa
cada um de sua cidade. Aprenderam o tango entre lixo
e ventanias; há sempre aquele perfume nas ruas
de Buenos Aires, uma luz perigosa que nasce entre Corrientes e Dorrego,
e não desaparece com a chuva. Aprenderam o tango
nas manhãs de domingo, muito cedo, quando os turistas
perguntam pela Plaza de Mayo e seguem encostados às paredes
das velhas casas do bairro. Bandonéon e fuga, aço puro,
contrabaixo, piano forte, aguarelas, dança no meio do fogo,
escondida da luz: eles aprendem com as memórias,
com os falhados, os mortos, os músicos que atravessaram
os átrios, os prédios cobertos de pó, as praças enegrecidas
pelos anos e pela literatura. São bailarinos de tangos;
tu compreendes a música mas só eles entendem a vingança
de cada passo, o silêncio que se faz em seu redor, a meia noite
de Buenos Aires, aquele olhar que não é já um olhar
mas uma ameaça, uma lâmina que aparece em cada mão
para dar brilho às histórias e ao seu passado. É só o tango.
 
                                        ©  Francisco José Viegas                                               



MEDIANOCHE DE BUENOS AIRES


Los bailarines de tango llegaron de Mendoza y de Santa Rosa,

            cada uno de su ciudad. Aprendieron el tango entre basura

            y vendavales; siempre está aquel perfume en las calles

            de Buenos Aires, una luz peligrosa que nace entre Corrientes y Dorrego,

            y no desaparece con la lluvia. Aprendieron el tango

            en las mañanas de domingo, muy temprano, cuando los turistas

            preguntan por la Plaza de Mayo y siguen apoyados en las paredes

            de las viejas casas del barrio. Bandoneón y fuga, acero puro,

            contrabajo, pianoforte, acuarelas, danza en medio del fuego,

            escondida de la luz: ellos aprenden con las memorias,

            con los perdedores, los muertos, los músicos que atravesaron

            los atrios, los edificios cubiertos de polvo, las plazas ennegrecidas

            por los años y por la literatura. Son bailarines de tango;

            tú comprendes la música pero sólo ellos entienden la venganza

            de cada paso, el silencio que se forma a su alrededor, la medianoche

            de Buenos Aires, aquella mirada que ya no es una mirada

            sino una amenaza, una hoja que aparece en cada mano

            para dar brillo a las historias y a su pasado. Es sólo el tango.

           
                                                                         © Traducción: Verónica Aranda


             

            O TANGO. BUENOS AIRES.



            Brigam no meio da rua. Ao passar em San Telmo,

            ao fim da manhã, vejo como brigam, corpo

            com corpo, ao som de uma música vengativa

            que comove os cegos, os que pasam, os que ficam.

                                                                                 
 ©  Francisco José Viegas                                               




                     EL TANGO. BUENOS AIRES


            Pelean en medio de la calle. Al pasar por San Telmo,

            al final de la mañana, veo como pelean, cuerpo

            a cuerpo, al son de una música vengativa

            que conmueve a los ciegos, a los que pasan, a los que se quedan.


                                                                      
                                                                       © Traducción: Verónica Aranda