domingo, 8 de enero de 2017
domingo, 1 de enero de 2017
Tres haikus de Año Nuevo
Desde Poesía nómada, mis mejores deseos para 2017. Gracias por visitar esta bitácora.
el primer sueño:
lo he guardado en secreto
y he sonreído
Shôu-olo he guardado en secreto
y he sonreído
Con pan
caliente,
la primera visita
de Año Nuevo.
la primera visita
de Año Nuevo.
Jorge Braulio Rodríguez Quintana
(Cuba)
Comienza el año.
En la agenda unos jaikus
en vez de notas.
En la agenda unos jaikus
en vez de notas.
Rafael García Bidó
(República Dominicana)
(República Dominicana)
jueves, 22 de diciembre de 2016
Poemas de Café Hafa en hindi
Traducciones de "Café Hafa" al hindi por el poeta y profesor Suresh Dhingra:
Alta madrugada
El
aroma a eucaliptos
por
los senos de la alta madrugada.
Amores
de dos noches,
la
falsa percepción de la ternura
y
las verbenas cuando acaba mayo
y
empezamos a huir. Cuando inventamos
un
idioma imperfecto, interrogante
que
nos hace más nómadas.
Cuando
un abrazo por la espalda
sólo
cobra sentido
en
la fugacidad, en el salitre,
en
los ritos del agua
donde
la desnudez es una línea
que
desemboca en la laguna verde.
La
posesión o la laguna verde.
धूप खिली सुबह
धूप खिली सुबह की छाती पर
यूकेलिप्टस की गंध I
रातों का प्यार
कोमलता का झूठा एहसास I
माई के आखरी दिनों के मेले
और ग़ायब होते हम I जब हम गढ़ हैं
कोई अपरिपूर्ण भाषा पूछते हुए
कि हम कितने खानाबदोश हैं !
जब पीठ पर कोई बाज़ू
देती है एहसास घास में रेंगते हुए
काले नाग का,
जल के कर्मकांड में,
जहाँ नग्नता है एक पंक्ति,
विलीन होती उथले हारे समुद्र में I
उथले हारे समुद्र की मल्कीयत I
Qasida
Tu
nombre y los profetas del desierto,
tu
nombre alegoría del exilio,
la
extensión de la noche en parajes con lluvia.
Entrelacemos
nuestras manos.
Repose
en mí tu cuerpo y cada una
de
sus revelaciones, su cansancio
en
la vigilia de los campamentos.
क़सीदा
तुम्हारा नाम ओर मरुभूमी के हज़रत,
तुम्हारा नाम निर्वासन का प्रतीक,
वर्षा से भीगे स्थानों में रात का लम्बा होना I
हम गूंथ लेते है अपने बाज़ू I
तुम टिका लेते हो मुझमें अपना शरीर
और अपना हर राज़,
शिविरों की निगरानी करते मिली थकान I
Medianoche
Amor
de incertidumbre y alquitrán,
como
flor de granado
y
la caligrafía de los muertos.
El
callejón oscuro
donde
una viuda exprime mandarinas.
अर्द्धरात्रि
अनिश्चित और तरल स्वर का प्यार
जैसे कोई पसंदीदा फूल
मृतकों की लिखावट I
बंद गली संकरी
जहाँ कोई विधवा चलाती है हुक्म I
La noche nos atrapa
La
noche nos atrapa con su luz de burdel.
Y
si busco el sentido
entre
las resonancias de tu nombre,
si
busco una verdad,
destellos
de domingo entre los tilos,
no
hallo más que susurros voluptuosos
y
el alcanfor de todo lo encubierto.
रात घेर लेती है हमें
रात घेर लती है हमें अपने चकले की रौशनी से I
जब करती हूँ तलाश उत्तेजना की
तुम्हारे नाम की प्रतिध्वानियों के बीच,
जब करती हूँ तलाश सत्य की,
झलकते हैं नीम्बू के झाड़ों के बीच इतवार
और महक जो पोशीदा है अब तक I
© Verónica Aranda
(De Café Hafa, El sastre de Apollinaire,
Madrid, 2015)
© Traducciones al
hindi: Dr. Suresh Dhigra
miércoles, 21 de diciembre de 2016
lunes, 19 de diciembre de 2016
Reseña de "Épica de raíles" por Rafael Morales
Verónica Aranda, Épica de raíles (Premio Internacional de
poesía Miguel Hernández, 2016), Devenir, Madrid, 2016
Rafael Morales Barba
Barajando
una sucesión de estampas, con epicentro en el deseo hecho cuaderno de viaje, perfumado
de paisajes exóticos, construye Verónica Aranda el eje de un libro de amores
anónimos y búsqueda personal, juvenil y madura, fresca. Un intenso erotismo
acendrado lo habita en su fulgor delicado y descubrimiento. Épica de raíles es desde ahí una
indagación o aventura de vivir y arriesgarse (escribió Claudio Rodríguez),
hecha lírica y autoconocimiento en verso libre: “Vine también a sondear mis
límites”, aprendizaje y sabiduría contra la perplejidad en su entrega. Una
épica íntima y viajera, des/implicada y atenta (pulcra en la mirada sobre el
aterimiento), interior, sensorial y experiencial, hecha delicadeza e intimismo,
velocidad y trashumancia como resistencia. Luis Muñoz habló de ello con otro
tono, y así llegan estos versos diferentes, libres y claros, ajenos al molde
del realismo español de los 90, en su compartida y distinta claridad. Verónica
Aranda habla desde ahí de la patria-exilio, del oikós o lugar del amor y deseo, identidad, ausencia o búsqueda a
través de la piel. Lo residual es el paisanaje, individuos situados en los
márgenes, excéntricos, pobres sin ámbito, amor que precisa. Y si bien esa otra
mirada sobre lo marginal es atenta en su delicadeza, implicada y reflexiva ocasionalmente
(la Zenobia Camprubí, reivindicada en su papel moderno y pérdida). Si se asoma
con exquisita sensibilidad (mendigos, ancianos, lenguas que desaparecen o el
descubrimiento de la miseria), no dejan de ser un complemento de lo
fundamental: eros en el viaje, la
expectación atenta y desubicada, el deseo, la delicadeza circunspecta. Ese es
el asunto real, por encima de gentes miserables y apartadas, miradas con dolor
y amor, en escenarios exóticos, India, Cuba, Patagonia…o la atención sensitiva
y nominal de las flores innominadas de su verso libre, creando una atmósfera de
bambudales y azoteas lúgubres, o el
salto previo a la madurez de la experiencia hecha canto tras esta primera sabia
siega, a la espera de otras incursiones.
Los flamboyanes y los mitones de los pobres en su contraste, entre la luz y la
precariedad de la presencia/ausencia si se prefiere, o esas tímidas y
bellísimas astromelias fijan una sensibilidad o poesía que exige una lectura
espaciada. Una luminosidad, intensidad lectora. Quizá demasiada en ese azar o
vaivén a la espera de remansos, o de una espera sabia o serenidad o su
contario, como parecen desear tras el fulgor sus versos, frente a la
invitación, o esos “caballos sosegados”, a veces solitarios, conmovidos. Otras
solitarios, transparentes, bajo los invernaderos “con techo de cristal”. Si limpia,
nítida, pulcra, su poesía “encierra/una labor de duelo”, pues lo padece a
veces, también o tanto como todavía su intensidad se balancea sensorial en esa
canícula o su ausencia.
(El Norte de Castilla)
.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Tres poemas de Rosa Alice Branco
ROSA ALICE BRANCO (Aveiro, 1950).
A DIVISIBILIDADE
DOS AROMAS
Pela janela vem o cheiro da manhã, da relva
e das rosas salpicadas de fresco que se casam com o cheiro
dos lençóis sonolentos. Ao bater a porta já só sinto
o meu perfume, o que pomos por cima das certezas
e das dúvidas, por cima dos segredos que trespassam a pele.
Em breve me confundirei com o cheiro dos outros, daquele homem
vergado pelo saco de batatas, da florista a compor as margaridas,
da peixeira à porta da vizinha mostrando as goelas sangrentas
(talvez porque se tenha levantado cedo e apregoar assim
fere a garganta), das crianças a caminho da escola, de todos
os que hão-de cruzar o meu dia e de ti que hás-de cruzar
também a minha noite. Contar-te-ei todas as horas com a mistura
dos aromas que me compõem e ouvirei na tua pele
a subtil diferença entre os dias. Amanhã fecharemos a porta
e o teu cheiro irá entranhado em mim até uma distância infinita
das rosas que cantam à janela e seguirei pela estrada
estendendo a pele às dádivas do dia.
e das rosas salpicadas de fresco que se casam com o cheiro
dos lençóis sonolentos. Ao bater a porta já só sinto
o meu perfume, o que pomos por cima das certezas
e das dúvidas, por cima dos segredos que trespassam a pele.
Em breve me confundirei com o cheiro dos outros, daquele homem
vergado pelo saco de batatas, da florista a compor as margaridas,
da peixeira à porta da vizinha mostrando as goelas sangrentas
(talvez porque se tenha levantado cedo e apregoar assim
fere a garganta), das crianças a caminho da escola, de todos
os que hão-de cruzar o meu dia e de ti que hás-de cruzar
também a minha noite. Contar-te-ei todas as horas com a mistura
dos aromas que me compõem e ouvirei na tua pele
a subtil diferença entre os dias. Amanhã fecharemos a porta
e o teu cheiro irá entranhado em mim até uma distância infinita
das rosas que cantam à janela e seguirei pela estrada
estendendo a pele às dádivas do dia.
LA
DIVISIBILIDAD DE LOS AROMAS
Llega por la ventana el perfume
del día, de la hierba
y de las rosas salpicadas de
frescor que se mezclan con el aroma
de las sábanas somnolientas. Al
llamar a la puerta ya sólo siento
mi perfume, el que ponemos por
encima de las certezas
y las dudas, por encima de los
secretos que traspasan la piel.
Pronto me confundiré con el olor
de los otros, de aquel hombre
doblado por el saco de patatas,
de la florista arreglando las margaritas,
de la pescadera en la puerta de
la vecina mostrando las gargantas sangrientas
(tal vez porque se haya levantado
pronto y pregonar así
daña la garganta), de los niños
camino del colegio, de todos
los que han de cruzar por mi día
y de ti que has de cruzar
también por mi noche. Te he de
contar todas las horas con la mezcla
de los aromas que me componen. Y
oiré en tu piel
la sutil diferencia entre los
días. Mañana cerraremos la puerta
y tu aroma irá entrando en mí
hasta una distancia infinita
de las rosas que cantan en la
ventana y seguiré por el camino
extendiendo la piel a los dones
del día.
57. LAS ESTACIONES DE
BASHÔ
Todo lo que camina
cambia de nombre.
Bashô es ahora Bashô.
Los árboles toman el
nombre
de sus hojas. En cada
rama
el canto de los
animales
va tejiendo el verde.
Los nombres dulcifican
cuando se inclina el
fruto.
Las cerezas dan sombra
en la boca
que saborea la sed.
Esparcido en el suelo
el nombre de los
árboles
al sabor del viento
en la lengua del
crepúsculo.
La espuma del aire
sobre la rama desnuda
donde el nombre
no encuentra remanso.
Bashô entra en Bashô.
Después dará su nombre
a otro caminante.
A
letra mais pequena
Caminhas na
praia. As sandálias nas dunas
junto à erva agreste de outros dias. O sol
não te queima, não te fere os olhos ao meio-dia.
Soletramos o amor com a letra mais pequena de uma língua
acabada de inventar. Sabem as gaivotas. Sabe o mar.
Era uma vez. Era assim que te agasalhava a noite
e me enrolava nos teus olhos para encontrar
a luz. Não é com a memória que caminho.
As manhãs de névoa como as camarinhas
que cresciam nas dunas. Com quem posso
agora falar de camarinhas? Saborear o gosto
das bagas e dos risos. Vamos apanhando conchas,
castelos, príncipes, borboletas. Vamos perdendo
o que encontramos. As mãos vazias. Os passos leves.
Os olhos crescem como a erva nas sandálias.
junto à erva agreste de outros dias. O sol
não te queima, não te fere os olhos ao meio-dia.
Soletramos o amor com a letra mais pequena de uma língua
acabada de inventar. Sabem as gaivotas. Sabe o mar.
Era uma vez. Era assim que te agasalhava a noite
e me enrolava nos teus olhos para encontrar
a luz. Não é com a memória que caminho.
As manhãs de névoa como as camarinhas
que cresciam nas dunas. Com quem posso
agora falar de camarinhas? Saborear o gosto
das bagas e dos risos. Vamos apanhando conchas,
castelos, príncipes, borboletas. Vamos perdendo
o que encontramos. As mãos vazias. Os passos leves.
Os olhos crescem como a erva nas sandálias.
LA LETRA MÁS PEQUEÑA
Caminas por la playa.
Las sandalias en las dunas
junto a la hierba
agreste de otros días. El sol
no te quema, no te daña
la vista a mediodía.
Desciframos el amor con
la letra más pequeña de un idioma
recién inventado. Lo
saben las gaviotas. Lo sabe el mar.
Fue una vez. Fue así
como te abrigaba en la noche
y me envolvía en tus
ojos para encontrar
la luz. No camino con
la memoria.
Las mañanas son de
niebla como las gotitas
que crecían en las dunas.
¿Con quién puedo
hablar ahora de
gotitas? Saborear el gusto
de las bayas y las
risas. Vamos cogiendo conchas,
castillos, príncipes,
mariposas. Vamos perdiendo
lo que encontramos. Las
manos vacías. Los pasos leves.
Crecen los ojos como la
hierba en las sandalias.
De Soletrar o Dia, Quasi Edições, 2002
© Traducción: Verónica
Aranda
domingo, 4 de diciembre de 2016
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