viernes, 30 de octubre de 2015

Poemas nómadas de José Manuel Arango


JOSÉ MANUEL ARANGO, Colombia (1937-2002)

XLIII

qué son los curvos caminos
las ciudades de piedra donde un mismo hombre
canta y maldice en cien lenguas diversas

si de ti mismo nacen la memoria
y la fatiga de los viajes

y tras el último regreso
envejecido y solo
llegarás a saber

que no saliste nunca
del dédalo
de tu palma

            (De Este lugar de la noche)

                 
XIV

este es un país de sol y viento
de acres montañas

como en los frescos antiguos
la piel cuarteada de las mujeres

calladas y duras que paren
de rodillas sus hijos

por las rocas acechan
pumas sin sombra

y al fondo canta
el mar, nacido de una calabaza

                            (de Signos)

                  
           © José Manuel Arango

domingo, 25 de octubre de 2015

Poesía en malayalam: K. Satchidanandan

 
 
 
 
India es posiblemente el país que alberga el mayor número de lenguas. Existen 216 idiomas, 22 de los cuales son oficiales y producen literatura de calidad. Teniendo en cuenta las dimensiones de la India, no son lenguas minoritarias, pero, desgraciadamente, solo nos llegan a través de traducciones y publicaciones unos pocos autores que escriben en inglés, hindi o bengalí. ¿Y las demás lenguas? Dicen que  K. Satchidanandan (Pulloot, Kodungallur, 1946) es uno de los mayores poetas vivos que hay en la India. Escribe en malayálam o malabar, el idioma principal del estado de Kerala, de raíz dravídica. Agradezco a Manjula Balakrishnan la iniciativa de traducirle al castellano e introducirle en nuestro país. Ojalá nos sigan llegando estas joyas poéticas en telugu, canarés, punjabi, tamil, etc.
 
 സച്ചിദാനന്ദന്‍
4
നിന്റെ ചുമലില്‍ ഒരു ചെന്നായ്
മുടിയില്‍ മൂര്‍ഖന്‍പാമ്പ്
കണ്ണില്‍ കഴുകന്‍ : നിന്റെ ആഗ്രഹത്തെ
ഞാന്‍ ഭയക്കുന്നു പ്രിയേ,
കഠാരപോലെ തിളങ്ങുന്ന നിന്റെ യൌവനത്തെ
നിന്റെ പൊക്കിള്‍ക്കുഴിയിലെ സൂര്യനെ
കിളിക്കുഞ്ഞിനെപ്പോലെ ചുവന്ന വാ പിളരുന്ന
നിന്റെ ശമിക്കാത്ത വിശപ്പിനെ.
കുതിരയോ സിംഹമോ നിന്റെ വാഹനം?
5
നീ അപ്പോള്‍ പിറുപിറുത്ത
ഭാഷ എന്തായിരുന്നു?
ഓരോ ചൂടുള്ള ശ്വാസവും ഓരോ വാക്കായിരുന്നു,
ഓരോ കുറിയ നിലവിളിയും ഓരോ വാക്യം
ദു:ഖമൂര്‍ഛയ്ക്കു നിഘണ്ടുവില്ല
ആനന്ദമൂര്‍ഛയ്ക്കു വ്യാകരണവും
6
നിന്റെ ഉടലിന്റെ ഭൂപടം
കാണാതെ അറിയാമെന്നു ഞാന്‍ അഹങ്കരിച്ചിരുന്നു
ആരാണ് അതില്‍ അതിര്‍ത്തികള്‍ മാറ്റി വരച്ചത്?
വിഭജനങ്ങള്‍ നടത്തിയത്? വെള്ളച്ചാട്ടങ്ങള്‍
എവിടെ? കുന്നുകള്‍? ഇടവഴികള്‍?
ഞാന്‍ തെറ്റായ തെരുവില്‍ അലയുന്നു,
തെറ്റായ വീട്ടില്‍ ചെന്ന് കയറുന്നു,
തിരിച്ചു പോരാന്‍ വഴി അറിയാതെ.
8
നീ ഒരു മിത്ത് ആയതു കൊണ്ട്
നിനക്ക് ഉല്‍പ്രേക്ഷകള്‍ ഇഷ്ടമല്ല.
രൂപകങ്ങളുടെ ഉറവ വറ്റി, ഇപ്പോള്‍
അതില്‍ നിന്ന് വരുന്നത് രക്തമാണ്.
അതിലുമുണ്ട് നിന്റെ ചൂടുറ്റ ചുവന്ന പേര്.
അത് പാടുന്നു, രക്തം പാടുന്നു
രക്തം റൂമിയാണ്.     
 
SUSURROS


4

Un lobo en tus hombros,
una cobra en tu pelo,
un águila en tus ojos;
temo tu querer, amada.
Brilla tu juventud
como un cuchillo afilado;
el sol en tu ombligo,
por tu hambre insaciable,
abre su roja boca
como una cría de pájaro.
¿Tu cabalgadura es un caballo
 o un león?

5

¿En qué lengua murmuraste entonces?
Cada palabra era
una cálida respiración;
cada frase, un fuerte grito.
La tristeza final
no tiene diccionario;
la felicidad última
no tiene gramática.

6

Yo había presumido
de conocer el mapa de tu torso
sin haberlo visto.
¿Quién cambió
el trazado de sus fronteras?
¿Fue la gente común?
¿Dónde están las cascadas?
¿Dónde los ojos?
¿Y dónde las callejuelas?
Vago por el barrio equivocado.
Penetro en la casa equivocada.
Ignoro el camino de regreso.


8

Como eres un mito
no te sirven las metáforas;
se han desvanecido las formas;
ahora, en su lugar, mana sangre.
En ella también
arde tu rojo nombre.
El nombre está cantando,
la sangre está cantando.
La sangre es como Rumi.
 
 
 
         © K. Satchidanandan
         
          © Traducción: Manjula Balakrishnan
 
 

viernes, 9 de octubre de 2015

Presentación de Blancura en Lisboa

 
Para os amigos e leitores lisboetas, se pudessem ir, vale a pena!
 
Lançamento do livro:


Blancura, de Eugénio de Andrade (selección y traducción de Miguel Losada), editorial Polibea, Madrid, 2015.
13 Outobro, 18.30h, Gremio Literário de Lisboa
Rua Ivens, 37, Lisboa

O Grémio Literário em colaboração com o Instituto Cervantes promove a apresentação da recente edição espanhola de Blancura, uma antologia em trinta e quatro poemas de Eugénio de Andrade, um dos maiores poetas portugueses do século XX.
A apresentação está a cargo de Miguel Losada, antólogo e tradutor da obra.
A edição pretende oferecer uma síntese capaz de refletir o processo de desprendimento vital e poético de Andrade e mostrar na plenitude a matéria solar com a qual foi confecionanda a sua escrita, que lhe fez ganhar o justo renome de “poeta da luz”.
Natural de Vigo, Miguel Losada estudou na Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e na Sorbona, em Paris, doutorando-se em Filología Hispánica pela Complutense de Madrid. Sucedeu ao poeta Celso Emilio Ferreiro dirigindo a Cátedra de Estudos Galegos do Ateneo de Madrid, onde foi diretor da sua Biblioteca.

Ficha técnica

Título: Blancura, de Eugénio de Andrade
Autor / es: Eugenio de Andrade
Editoral: Polibea
Título original: Blancura
Tradutor: Miguel Losada

Participantes

Miguel Losada

Entidades Organizadoras

Gremio Literario

Instituto Cervantes (Lisboa)




VIII. PRAÇA DE MALÁ STRANA
 

Gosto destes pombos, destas crianças.

A eternidade não pode ser senão assim:

pombos e crianças a fazerem

da luz incomparável da manhã

o lugar inocente do poema.

                                               © Eugénio de Andrade

 

VIII. PLAZA DE MALÁ STRANA


 Amo estas palomas, estos niños.

La eternidad no puede ser de otra manera:

palomas y niños haciendo

de la luz incomparable de la mañana

el lugar inocente del poema.

                                 © Traducción: Miguel Losada

 
                                              Eugénio de Andrade por José Rodrigues

miércoles, 7 de octubre de 2015

Tardes literarias en el Rincón del Arte Nuevo, 7 de octubre

"Tardes Literarias": Música y poesía en El Rincón del Arte Nuevo
            Miércoles, 7 Octubre 2015 de 21:00 a 24:00 horas
calle Segovia nº 17, Madrid.

POETAS:
- Zhivka Baltadzhieva [Poeta de Bulgaria]
- Verónica Aranda
- Salomé Ortega
- Siomara España [Poeta de Ecuador]
- Juana Vázquez Marín
- Beatriz Villacañas
- Rosa Silverio [Poeta de República Dominicana]
CANCIONES
- Clara Ballesteros
- Pablo Sciuto [Poeta y Músico Uruguay]
Presentación, Selección y guión: Fernando Sabido Sánchez
Después de los poetas programados habrá micrófono abierto
para otr@s poetas que nos acompañen cada noche
 Os dejo un poema de una de las poetas participantes, Siomara España Muñoz, una de las voces más potentes de la poesía ecuatoriana actual. Será un placer tenerla en Madrid durante este curso 2015-2016 y compartir lecturas.
SIOMARA ESPAÑA MUÑOZ (Manabí, Ecuador, 1976)
MUJERES

Me gustan las mujeres …  ¡y qué!
las que gritan se explayan vociferan
las que ahogan con su instinto
aquellas perspicaces penetrantes y profundas
las que ríen y se ríen
que se arrancan hasta el alma
aquellas que subyugan, me subyugan.

Me gustan las mujeres enjundiosas
las terribles, catastróficas
la que me enseño el amor
en la cama de su histeria
y me enseñó a amar el amor de indecisiones.
La que  parió incesante en cada parto las nostalgias
y me dio seis compañeras como espadas.
Me gustan las mujeres
las que acosan que me acosan y sublevan
las que llaman
las que lloran
las que cogen  sin descanso 
que  recogen
que seducen
que se elevan   
las que parten y reparten con su aroma las señales
y me besan
y me estrujan
y se callan
y me callan con un beso.
Me gustan las mujeres cibernéticas
sin sonrisas de portadas
sin voces de miel o edulcorante
sin pestañas de gatita o silicona.
Me gustan las mujeres
no de arroz de azucena o chocolate,
me gustan las neuróticas
menopáusicas cinéticas
que me endulzan y envenenan
que me odian y acarician
que me abren sus alitas matinales
o me clavan en la noche más tremenda
su puñal
de amapola
 y de cerezo
                                © Siomara España Muñoz

 
 

                                             Con Siomara España en Cereté, Colombia
 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Alberto Rodríguez Tosca, in memoriam

 
 
ALBERTO RODRÍGUEZ TOSCA (Artemisa, Cuba 1962-La Habana, 2015), falleció hace unos días en La Habana. Considerado uno de los poetas más importantes de su generación (la generación de los 80 en Cuba), en 1987 obtuvo el Premio David de poesía con el libro Todas las jaurías del rey y mereció el Premio de la Crítica en 1992 por su libro Otros poemas y en 2006 por el poemario Las derrotas. Residía en Colombia desde 1994.
Según Arturo Arango, “su poesía, más que derivar por contextos específicos, por los vericuetos de la vida nacional, se centró siempre en las angustias del individuo, en la relación del escritor con esa otra parte de su ser que es la palabra, en los límites de esa misma palabra y de la existencia.”
Os dejo tres poemas de Alberto, a modo de pequeño homenaje.
 
Las derrotas
Aquí comienza la enumeración de mis derrotas. Las que me propiné me propinaron. Les ordeno marchar en fila india como bestias marcadas con broquetas de azufre a la vista de una horda de ángeles. Les tapo los oídos para que no se distraigan con la euforia de los triunfadores. Las beso en la boca para que se distraigan con mi beso mientras pasa la quinta columna de los hombres felices. Este lunes, mis derrotas y yo nos pusimos de acuerdo para mirarnos a los ojos. Ya nos estamos viendo, rozando con los dedos, casi amándonos a la sombra indiferente de un cielo en llamas: Amigos idos, cuerpos enfermos, espíritus en ruina, vinos baratos, endiablados alcoholes, heridas en la cara, lenguas traidoras, mujeres en fuga, puertas clausuradas, plegarias, miedos, hambres, fiebres, cansancios, filias, fobias, héroes, mártires, extravíos de fe, hojas en blanco, naves a la deriva, falsos poemas, entierros, destierros, nombres propios, recónditos adioses, mis 38 años, todas las tumbas: mi madre en una de ellas, y polvo, polvo, mucho polvo cayendo sobre la realidad como chispas de agua sin consagrar en un bautizo embrujado. Ya fueron despedidas todas las plañideras. No habrá lamentos pero habrá un gemido. Un solitario gemido de papel a la luz de dos lunas. La mía y la vieja luna del mundo sobre cuyas laderas se acuestan con la muerte todos los derrotados. Buenos días, siglo. Por fin nos encontramos. Ojalá no hayamos llegado tarde a la cita.
 
Las vidas tranquilas del dolor
Vienen y van como cometas perdidos en una galaxia enemiga. Arden en la fragancia de los trinos y no se comprometen si no con sus propias estelas de agua. Son las vidas tranquilas del dolor. La calma chicha de la sangre agujereada por alfileres de seda. La fuente. El puente. Una estación para sembrar pequeños botones de bocas cerradas. El silencio no es humano. Lo alquilan en la tierra para falsificar la gloria de los dioses. Pero si callas hoy mañana te será dado un reino de noches sin culpas y devuelta la devoción por la música de los desiertos. No soy digno de decir lo que digo. Pero la madrugada será larga y nadie llamará para decir que no soy digno de decir lo que digo. Una cerveza, un ánfora, una foto, un perro, un vaso, un puerto, una tumba de más, una conversación con las estrellas y un país. Así transcurren las vidas tranquilas del dolor. Entre un cuerpo que tiembla y una ventana por donde alguna vez se fugó el día
 
El extranjero
Hoy me puse mis galas de extranjero para salir a caminar. Esta ciudad no es mía. La recorro sin prisa. Dejo que me recorra como lo haría la mano de una niña abandonada en una caja de cartón ante la puerta de un prostíbulo. La ciudad ignora que yo existo. Me escurro entre portales, columnas, puentes, autos, muros, gente. Soy un fantasma aferrado a su túnica como al último madero de un bosque a punto de zozobrar entre las ruinas de un suburbio en llamas. En cada esquina me aseguro de que aún llevo la isla en peso doblada en el bolsillo. Asechan los ladrones. Los asesinos cumplen su ronda alrededor de los ensueños del paseante solitario. Despiertan exhaustos los amantes al regreso de la dura faena. Si algo le pasara a la isla en peso que llevo en el bolsillo, la lluvia que ha empezado a caer quedaría congelada en el aire y tendríamos que abrirnos paso por entre espadas de hielo. Si algo le pasara a la isla que llevo en el bolsillo. Me resguardo en la barra de un bar del barrio La Concordia y pido una cerveza y un reloj. Busco el aturdimiento en el reloj y la hora exacta en la cerveza. Escribo este poema al dorso de la carta donde me advierten que debo seis meses de alquiler. ¿Será muy tarde ya para rendirle cuentas de las derrotas de anoche a la noche de las derrotas de mañana? En la mesa contigua un hombre llora, otro habla con la sombra de un barco que navega desconsoladamente en la pared. Yo pago la cerveza y vuelvo a la intemperie de un mundo que gira a la velocidad de un lirio. Sí, esta ciudad no es mía, pero tampoco de quienes la heredaron. Es del alba, es del sueño, es de la noche. Por eso hoy todos nos pusimos las galas de extranjero para salir a caminar.
 
                                                                                  © Alberto Rodríguez Tosca

lunes, 21 de septiembre de 2015

Tres poemas de Matteo Fantuzzi




Matteo Fantuzzi (Castel San Pietro Terme, Bologna, 1979), forma parte de la última promoción o ‘la generazione entrante’ de poetas italianos nacidos a finales de los setenta y principios de los ochenta. La de Fantuzzi es una poesía civil, poco retórica pero capaz de hacerse íntima. Con un estilo desenfadado, donde convergen cierta ironía mordaz y un fino humor negro, el autor retrata a modo de crónica poética la Italia contemporánea: la del desarraigo y el sinsentido.

 
Il lattaio di via degli Ori
chiuse nel ‘938
per scappare in Francia
dove aveva parenti.
Per anni sulla vetrata
rimase a vernice la scritta

                                   latte ebreo
E io ero un bimbo,
senza un’idea precisa di quello
che stesse accadendo:

 Credevo si trattasse soltanto d’ un gusto,
come la grattachecca all’ arancia.
Un giorno ne domandai
al nonno per fare merenda.

 Lui mi lasciò cinque dita sul volto

 

 El lechero de via degli Ori
cerró en 1938
para huir a Francia
donde tenía parientes.

Durante años sobre la vidriera

quedó en barniz el letrero

                                   leche hebrea
Y yo era un niño

sin una idea precisa

de lo que estaba ocurriendo:

creía que se trataba sólo de un sabor,

como el granizado de naranja.

Un día se la pedí
a mi abuelo para merendar.

 Él me dejó la marca de los dedos en la cara.

 …………………………………………………………………………………

 
Non si sveglia mai

questa città dal treno

come non volesse,

ne sentisse poco l’obbligo.

E mentre chiude le finestre,

mentre si tappa in casa, intanto

dorme il propio stato di malessere:

la sua sconfitta urbana.

 

No se despierta nunca
la ciudad con el tren
como si no quisiera
ni apenas sintiese la obligación.

Y mientras cierra las ventanas,

mientras se encierra en casa, al mismo tiempo

duerme su propio malestar:

su derrota urbana.

 ………………………………………………………………………………………

 
Tutti quei campi –quei fiori –

bianchissimi. Quei campi,

quei fiori, tu che stai

dormendo. Bianchissimi.

 
Todos esos campos – esas flores –
blanquísimos. Esos campos,
esas flores, tú que estás

durmiendo. Blanquísimos.

                                                           

                                                           © Matteo Fantuzzi

                                                           © Traducción: Verónica Aranda


martes, 1 de septiembre de 2015

Un poema de Herberto Helder

 
 

Hace unos meses, fallecía en Cascais Herberto Helder, sin duda el mayor poeta portugués del siglo XX, autor de libros cumbre como O poema continuo. “El poeta oculto” de Madeira, el más rebelde de los poetas portugueses, que rechazó premios, entrevistas, fotografías y reediciones de sus libros. El poeta del verso largo, órfico y visionario. Trabajador incansable de metáforas, Helder construyó una obra que es un universo entero y dio a la lengua portuguesa una nueva exuberancia.

 

Os dejo uno de sus poemas más representativos:

 

 

HERBERTO HELDER                 

 

Sobre o Poema

 

Um poema cresce inseguramente
na confusão da carne,
sobe ainda sem palavras, só ferocidade e gosto,
talvez como sangue
ou sombra de sangue pelos canais do ser.

Fora existe o mundo.
Fora, a esplêndida violência
ou os bagos de uva de onde nascem
as raízes minúsculas do sol.
Fora, os corpos genuínos e inalteráveis
do nosso amor,
os rios, a grande paz exterior das coisas,
as folhas dormindo o silêncio,
as sementes à beira do vento,
— a hora teatral da posse.
E o poema cresce tomando tudo em seu regaço.

E já nenhum poder destrói o poema.
Insustentável, único,
invade as órbitas, a face amorfa das paredes,
a miséria dos minutos,
a força sustida das coisas,
a redonda e livre harmonia do mundo.

— Embaixo o instrumento perplexo ignora
a espinha do mistério.

   E o poema faz-se contra o tempo e a carne.

 

  

    Sobre el poema

 Un poema crece inseguro

en la confusión de la carne,

asciende aún sin palabras, sólo ferocidad y gusto,

tal vez como sangre

o sombra de sangre por los canales del ser.

Fuera existe el mundo.

Fuera, la espléndida violencia

o los racimos de uva de donde nacen

las raíces minúsculas del sol.

Fuera, los cuerpos genuinos e inalterables

de nuestro amor,

los ríos, la gran paz exterior de las cosas,

las hojas durmiendo el silencio,

las simientes a orillas del viento,

la hora teatral de la cópula.

Y crece el poema tomando todo en su regazo

Y ya ningún poder destruye el poema.

Insustentable, único,

invade las órbitas, la cara amorfa de las paredes,

la miseria de los minutos,

la fuerza sostenida de las cosas,

la redonda y libre armonía del mundo.

Debajo el instrumento perplejo ignora

la espina del misterio.

   Y el poema se hace contra el tiempo y la carne.

 

 

                                             © Herberto Helder

                                             © Traducción: Verónica Aranda