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miércoles, 30 de octubre de 2019
domingo, 9 de junio de 2019
Firmas de la Editorial Polibea, Feria del Libro de Madrid 2019
KETTY BLANCO ZALDIVAR (Guáimaro, Cuba, 1984)
Cebollas moradas
Él no puede dejar de sangrar,
entonces corre a la cocina
y corta cebollas.
Ella come dulces
hasta que el azúcar se vuelve vértigo,
se esconde para cortar
cebollas.
Ante estas ganas de matar,
corto los bulbos en trozos muy delgados.
Miro el filo del cuchillo. El agua corre.
Days like these
Tendida estoy en el piso
entre cajas, montones de cajas,
desaliñada, flaca y más vieja,
creyéndome la gran protagonista
a la que nadie predijo esta grandeza.
Ratones caminan por encima
y debajo de mi cuello.
Tendida estoy en el piso
entre cajas, montones de cajas,
desaliñada, flaca y más vieja,
creyéndome la gran protagonista
a la que nadie predijo esta grandeza.
Ratones caminan por encima
y debajo de mi cuello.
Tras un vidrio oscuro
He visto el futuro
con ojos que pedí a los muertos.
Todo amarillo como la bilis,
como una densa niebla donde pintar la rabia.
De allí he surgido.
He visto el futuro
con ojos que pedí a los muertos.
Todo amarillo como la bilis,
como una densa niebla donde pintar la rabia.
De allí he surgido.
(Del poemario Quién anda ahí (Polibea. Colección Toda la noche
se oyeron, Madrid, 2019).
miércoles, 1 de mayo de 2019
Presentación de Quién anda ahí de Ketty Blanco, en Alcalá de Henares
Siguen las presentaciones del excelente poemario "Quién anda ahí", de la autora cubana, Ketty Blanco Zaldivar ( nº 14 de la colección "Toda la noche se oyeron. poesía latinoamericana de ahora. Editorial Polibea)
El sábado 4 de mayo, estaremos presentándolo en Alcalá de Henares, en El Patio del Quijote, a las 19h. Habrá poesía al aire libre, coloquio con la autora y música cubana maridada con un buen vino. Entrada libre.
#Quiénandaahíkettyblancozaldivar
Os dejo unos poemas del libro, de aperitivo, publicados en la Revista digital La libélula vaga:
http://lalibelulavaga.com/2019/04/30/ketty-blanco-zaldivar-una-densa-niebla-donde-pintar-la-rabia/?fbclid=IwAR0KDWqhpuDtJGokXdN5X0x-SHZY43oqxU7aQy9kHqXZyC0H4U7BOxUbEPU
El sábado 4 de mayo, estaremos presentándolo en Alcalá de Henares, en El Patio del Quijote, a las 19h. Habrá poesía al aire libre, coloquio con la autora y música cubana maridada con un buen vino. Entrada libre.
#Quiénandaahíkettyblancozaldivar
Os dejo unos poemas del libro, de aperitivo, publicados en la Revista digital La libélula vaga:
http://lalibelulavaga.com/2019/04/30/ketty-blanco-zaldivar-una-densa-niebla-donde-pintar-la-rabia/?fbclid=IwAR0KDWqhpuDtJGokXdN5X0x-SHZY43oqxU7aQy9kHqXZyC0H4U7BOxUbEPU
jueves, 18 de abril de 2019
Presentación de Quién anda ahí de Ketty Blanco Zaldivar en Madrid
Acaba de salir el poemario nº 14 de la colección "Toda la noche se oyeron. Poesía latinoamericana de ahora", de la poeta cubana Ketty Blanco Zaldivar.
Se presenta en Madrid, el jueves, 25 de abril, a las 19h en la librería Juan Rulfo. Habrá lectura de poemas, coloquio con la autora y un vino. Todos invitados.
Sobre "Quién anda ahí", escribe Sergio García Zamora en el prólogo:
“Una
búsqueda, una íntima indagación, un buceo en la identidad de sí misma como
poeta y como mujer, tal es el derrotero que signa la escritura de Quién anda ahí. Se necesita de valentía
y sinceridad para enfrentarnos al otro que somos, a los otros que somos. Eso ha
hecho Ketty Blanco. Hay una verdadera pureza en el gesto de querer alcanzar su
definición como ser humano a través de la poesía. Hay una admirable lucidez en
saber al igual que Rimbaud que «yo es otro». Quién sino ella resulta la
desconocida que la suplanta. Descubrimos a la par del sujeto lírico que su
biografía interior, más que doble, se nos presenta de forma múltiple; como bien
cita a la Pizarnik en su defensa: no puede hablar con su voz, sino con sus
voces.
Quisiera destacar la capacidad de síntesis en el
poema de Ketty Blanco. No creo que sea su intención, ni una marcada voluntad de
estilo, sino que es naturaleza en ella, la naturaleza de su escritura;
minimalista, pero sin ver en ese minimalismo un valor añadido, sino la natural
extensión del texto como cuerpo orgánico y vivo. Es en esos breves poemas donde
la ética y la estética de la autora fulgen con mayor nitidez; recobra el pensar
y el ser como categorías no privativas únicamente de la filosofía, sino también
de la poesía que se apropia del mundo.”
miércoles, 9 de mayo de 2018
Presentación de "Diario del buen recluso" de Sergio García Zamora en Madrid
Viernes 11 de mayo
entrada libre y gratuita hasta completar aforo
19 h
Centro de Arte Moderno, C/ Galileo, 52. Madrid
Presentación del poemario
Diario del buen recluso
del poeta cubano
Sergio García Zamora
Editorial Erein
Premio internacional de poesía Gabriel Celaya 2018
Participan
Sergio García Zamora, autor
Verónica Aranda
"El gran peligro del poema en prosa suele ser que: o se inclina mucho por el lirismo del lenguaje hasta hacerse ininteligible y hermético o carga el peso sobre la narratividad y deja de ser poema para convertirse sólo en descripción. Ninguna de ambas cosas sucede en Diario de un recluso. El poeta consigue un extraño y difícil equilibrio. La sabiduría con que dosifica esa mezcla de géneros literarios: el lirismo poético de las imágenes; la aproximación culta, sin excesos culturalistas y la concepción del poema como piezas narrativas de pequeñas historias cerradas, consiguen un libro de gran fuerza poética, que ofrece además una doble lectura, de los poemas individualizados y del libro como conjunto, además de varios niveles semánticos de significación, en función de que se conozcan o no las sutilezas de los referentes."
(Amalia Iglesias Serna)
miércoles, 2 de mayo de 2018
Recital en el Bar Aleatorio, 3M, con Sergio García Zamora
El frío de vivir
Siempre
estuve encañonado por la vida, siempre estuve a punto de
que me matara. En cuál puerto, en cuál calle, en cuál esquina me encañonó la
vida que ya no recuerdo el día ni la causa. ¿Quién es esa que viene contigo?,
preguntaban en el café los amigos, y yo hacía un mohín de poeta. Nadie,
respondía, pero la vida se sentaba junto a nosotros con la inoportuna
tranquilidad de una mujer fea. Hablábamos de literatura, hablábamos sin
prestarle atención a la intrusa. Qué fúnebres parecíamos. Sin embargo, cuando
en la noche regresaba a mi cuartucho, me acostaba con la vida, en una página
blanquísima me acostaba con la vida; la penetraba con fruición como penetra el
pensamiento un difícil concepto. Me quedaba horas adentro de la vida, ceñido
por sus brazos y sus piernas, atenazado por su carne gozosa. Solo así olvidaba
su amenaza. En la mañana la vida ordenaba: Levántate y ve a trabajar. Y yo
fingía quedarme dormido, porque trabajar cansa, me aseguró un conocido, porque
preferiría estar muerto antes que ir a trabajar. Entonces ella volvía a poner
el frío de su arma en mi espalda para enseñarme que no estaba jugando.
© Sergio García Zamora, De El frío de vivir, Visor, 2017
jueves, 26 de abril de 2018
domingo, 11 de marzo de 2018
martes, 6 de marzo de 2018
Jorge Posada en Madrid, tres lecturas
Jorge
Posada escribe mientras camina y que eso le provoca perder el rumbo: “Pierdo la orientación porque muchos textos surgen cuando estoy en
la calle. No tengo un lugar fijo para escribir. Las líneas pueden surgir
mientras camino, en la oficina, al cenar. Aunque me gusta mucho escribir en las
salas de cine, casi a ciegas.”
Foster Wallace lo explica
cuando describe el entrenamiento de un tenista: alistar el ojo para responder a
estímulos que llegan a 200 km/h.
La forma de construir imágenes de Posada tiene la influencia del cine
de Tarkovski. Entiendo el poema como un fotograma y secuencias de imágenes que
acaban gravitando alrededor de un espacio vacío, donde el trabajo final de
edición también es fundamental y hay un hilo conductor que da coherencia a
todos los textos, donde no faltan referencias o seudo referencias históricas y
guiños a otros autores.
Otra de las características es la experimentación
en el lenguaje, mezclado con algo de realismo sucio y el coloquialismo heredado de la segunda mitad del siglo XX, (hijos de parra/
hijos de gingsberg) y con algún destello de César Vallejo. Tal es el caso
de también de otros poetas
mexicanos como Luis Eduardo García y Ángel
Ortuño. Fuera de México, hay varios autores que pueden ser agrupados bajo
estas características como la peruana Myra Jara o la
puertorriqueña Cindy Jimenez Vera. Hay además en todos ellos un
gusto por la ironía, el humor negro como válvula de escape, así como una visión
desesperanzada del mundo y los estragos de la sociedad capitalista que genera
violencia, desigualdades sociales, enfermedad e incomunicación entre
generaciones.
El
poemario Depresión tropical de Jorge
Posada, publicado en la editorial Polibea, no usa mayúsculas ni puntación, tiene
vocación de ‘desjerarquía’ responde a una lucha contra las relaciones de poder,
apostando por lo horizontal. Se puede leer como
un poema continuo en el que ciertas líneas se comunican y crean otras escenas,
otros significados. Muchos poemas son apenas bocetos y, al igual que el haiku,
tienen un final abierto para que lo complete el lector. Pero se construyen con
imágenes contundentes, fulminantes, donde el tiempo se ramifica y crece el
desasosiego.
Los objetos cobran importancia en el poemario, así como los ciudadanos
de a pie, con quienes nos podemos cruzar a diario. Muchos textos se leen como
microrrelatos; cuentan la historia con minúsculas, historias de hombres
perdidos por las ciudades o en su laberinto interior, como el viejo de camisa
hawaiana que intenta descubrir la textura del cáncer o el hombre que acaba el
día durmiendo sobre la ropa sucia de una lavandería.
©
Verónica Aranda
domingo, 18 de febrero de 2018
Poesía cubana actual: 5 poemas de Margarita Blanco Zaldivar
© Foto: Isabel Erice
MARGARITA BLANCO ZALDIVAR (Camagüey, Cuba,
1984)
Sábanas de la tarde
Esposadas al cordel, luchan
contra los azotes
del viento, la burla de la
lluvia. Confían
en que alguien las guardará
en la gaveta,
las doblará con ternura al
final del día.
No saben que se ha ido
y las ha dejado a merced del
tiempo.
Ser
El helado se derrite en mi mano.
Una gota cae sobre el vestido.
La dejo ser.
Las religiones se disputan el Ser.
Los filósofos discuten sobre el Ser.
Mientras,
una mancha oscura
es
en mi ropa.
Nunca podré crear
Excepto quizás una vida más larga/ para
encontrar nuevas excusas.
Charles Bukowski
Escribiré solo cuando tenga la habitación propicia.
O propia. Ahora es imposible. Duermo en la sala.
Dos viejas señoras llegan todos los días
a coserse con mi madre,
y yo debo apurarme para desayunar, pues la mesa
se ocupará con telas y carretes. Pero me digo que
si no escribo ahora, si no soy capaz de encerrarme
debajo del sofá, gruñendo como un perro
mientras las voces de las señoras golpean
con saña mis oídos,
perderé definitivamente el apetito.
Escrito en el reverso de una foto de Nobuyoshi Araki
Cuando la geisha camina por el bulevar,
el tenue parpadeo eleva de sus ojos gotas de
vapor.
Los hombres le brindan cervezas, le imploran
deliciosamente abrirse.
Al andar ella tuerce un pie hacia adentro.
Canto a mí misma
No soy Helena de Troya,
pero soy bella,
le digo cada mañana al
espejo.
No necesito una ciudad a
mis pies,
o la ruina de una ciudad
a mis pies
para saberme dichosa. Mi
nombre es otro,
mi nombre clavado entre
inútiles palabras.
No soy Helena, pero al
barrer estas cenizas
algo habrá sido
diferente.
©
Margarita Blanco Zaldivar
De
la plaquette Quién anda ahí, Ediciones
Macondo
sábado, 27 de enero de 2018
Poema odiseo de Claribel Alegría
© Foto:
Isabel Erice
CLARIBEL ALEGRÍA, Nicaragua (Estelí, 12 de mayo de 1924-Managua, 25 de enero de 2018)
CARTA A UN DESTERRADO
Mi querido Odiseo:
Ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Itaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estas tú donde estas.
No vuelvas, Odiseo
te suplico.
Tu discreta Penélope.
© Claribel Alegría
CLARIBEL ALEGRÍA, Nicaragua (Estelí, 12 de mayo de 1924-Managua, 25 de enero de 2018)
CARTA A UN DESTERRADO
Mi querido Odiseo:
Ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Itaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estas tú donde estas.
No vuelvas, Odiseo
te suplico.
Tu discreta Penélope.
© Claribel Alegría
viernes, 22 de diciembre de 2017
domingo, 8 de octubre de 2017
Presentación de la antología "Queda la palabra yo" (Poetas colombianas actuales)
Os dejo mi prólogo a la antología:
ROMPER
EL CANON
Queda la palabra yo, es
el verso de uno de los poemas más representativos de María Mercedes Carranza,
“Sobran las palabras”. Su poética, donde están muy presentes lo lúdico y lo
irónico, fue una de las que inauguró la poesía contemporánea en Colombia, país
que se caracterizaba por una poesía solemne y metafísica, arraigada en los
cánones del clasicismo y que, en las últimas décadas, ha ido dejando ese
“culto, nunca exagerado pero sí exclusivo de la literatura europea” del que
habla el escritor colombiano William Ospina.[1] La poesía de María
Mercedes nos ayuda asimismo a comprender la posición de la mujer en el siglo XX
y los rápidos cambios acaecidos a partir de los años 50, en cuanto a su
integración laboral y una participación mayor en el ámbito universitario,
reflejados a través de una poesía renovadora.
El objetivo de esta
antología es trazar una pequeña panorámica de poetas colombianas nacidas a
partir de los años cincuenta, que culmina en la generación más joven, las
nacidas a finales de los años ochenta, muchas de ellas inexplicablemente
inéditas en España, por lo que vimos muy necesario reunirlas en este libro. Se
trata de 17 voces, procedentes de distintas regiones de Colombia, que intentan
romper cánones o sobrepasarlos, puesto que nunca fueron aceptadas dentro de un
canon masculino, como anota la poeta y antóloga Guiomar Cuesta[2], y que representan, por
tanto, la posmodernidad. Hay algunos rasgos en común que unen a estas poetas.
Estilísticamente, encontramos un predominio absoluto del verso libre, tan
característico de la poesía latinoamericana contemporánea. Además, abunda la
función anafórica y una especial atención a la plasticidad.
Temáticamente, la
experimentación va desde lo urbano a la indagación en otras formas de expresar
el erotismo, pasando por la naturaleza, con toda su fuerza telúrica o la casa,
subtema constante en toda la poesía escrita por mujeres. En muchas autoras es
esencial la reflexión sobre el lenguaje y el propio ejercicio de escribir,
donde la imagen es reveladora de esencias, transciende el tiempo lineal para
buscar ese desvelamiento. Tampoco falta el compromiso social en contra de la
barbarie, un compromiso que se inserta dentro del contexto social y político de
un país que lleva más de cincuenta años de conflicto armado, con las
repercusiones que eso tiene en la sociedad civil, donde las víctimas y los
desplazados se cuentan a millares. A la hora de abordar este tema, seguro que
muchas de estas autoras tienen en mente el mítico poema de Emilia Ayarza, “A
Cali ha llegado la muerte”[3], toda una alegoría del
dolor del país.
Por
último, esta antología es un pequeño homenaje al Encuentro Internacional de
mujeres poetas de Cereté, a Lena Reza, a su resistencia y esfuerzo cada año en
dar visibilidad a la poesía escrita por mujeres. Ese maravilloso rincón
del Caribe colombiano a orillas del Sinú, patria chica de Raúl Gómez Jattin,
marca profundamente a todas las poetas que pasamos por allí. Nos dio amplitud
de horizontes y otra visión de la poesía, que, en parte, recoge este libro.
Verónica
Aranda
domingo, 21 de mayo de 2017
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